El “No” de Morena: El PRD se queda sin balsa de salvamento en Guerrero; en 2027 tendrá que competir solo o con la derecha.

✍️ Fredy Altamirano
Lo que parecía un “coqueteo” político para asegurar la supervivencia, terminó en un rechazo público y contundente. Luisa María Alcalde, dirigente nacional de Morena, ha dejado claro que en el banquete de la autollamada Cuarta Transformación para 2027 no hay cabida para el PRD.
Desde Acapulco, la líder morenista no solo cerró la puerta, sino que le puso candado: la alianza ya está firmada, sellada y entregada únicamente al PVEM y al PT.
El mensaje de Alcalde fue un dardo directo a la dirigencia del Sol Azteca. Al subrayar que los aliados actuales lo han sido “en las reformas prioritarias constitucionales”, la presidenta de Morena recordó que mientras el PT y el Verde caminaban con Palacio Nacional, el PRD se mantuvo en la acera de enfrente.
Para Morena, la “unión de las izquierdas” que pregona Evodio Velázquez en Guerrero no es más que una estrategia de sobrevivencia tras la pérdida del registro nacional del PRD.
El dirigente perredista en Guerrero apostó fuerte a un “regreso a los orígenes”. Sin embargo, el cálculo parece haber fallado:
El PRD Guerrero se verá obligado a competir como partido local, con recursos limitados, el estigma del PRI/PAN: Si el PRD decide volver con sus antiguos aliados de la coalición opositora, confirmará la narrativa de Morena de que “son lo mismo”, perdiendo su identidad de izquierda.